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Lo podemos hacer mejor


Siguiendo la normativa europea, internacional, estatal y catalana en materia de igualdad de oportunidades de mujeres y hombres podemos observar que, desde la Declaración de los Derechos Humanos de 1948 hasta la Ley 19/2020 del 30 de diciembre de igualdad de trato y no discriminación, hay todo un conjunto de leyes, decretos, directivas, convenios, pactos y normas que regulan lo que debería ser un hecho natural entre personas sensatas, con juicio y respetuosas como creemos que somos.

Hemos avanzado mucho y se han ganado partidas difíciles en el campo de batalla por la igualdad efectiva, pero todavía hay obstáculos y surcos que debemos trabajar para que esta igualdad sea real. Llevamos encima la mochila cargada de racismo, xenofobia, violencia, discriminación, desigualdades, intolerancias y otros sentimientos y hechos que rompen el equilibrio entre tú y yo, entre nosotros. Seamos osados ​​y pongamos en marcha todas aquellas medidas preventivas que sirvan, tanto a empresas como a instituciones públicas y privadas, para mejorar las relaciones entre su personal y al mismo tiempo descarguen, de las mochilas, estas piedras tan punzantes de la desigualdad. Activamos, así pues, el protocolo para la prevención del acoso, la tolerancia cero, los planes de igualdad, los planes de políticas de mujeres, realizamos formación y sensibilización en igualdad a todo el personal, etc.

Es bueno, a la vez, adentrarnos en el complejo y evitable mundo de las retribuciones salariales, de lo que siempre nos quejamos, pero poco hacemos para entender; y que todas las empresas y entidades tengan a disposición un registro salarial, como marca el Real Decreto Ley 6/2019, de 1 de marzo, de medidas urgentes para la garantía de la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres en el trabajo y el empleo, con los valores medios de los salarios y las percepciones extrasalariales de la plantilla desagregados por sexo y distribuidos por categorías profesionales o puestos de trabajo. Además, hoy disponemos de herramientas para evaluar la brecha salarial, es decir, la diferencia existente entre los salarios percibidos por los trabajadores de ambos sexos calculados en base a la diferencia media entre los ingresos brutos por hora de todos los trabajadores y trabajadoras. Esta información, así como todas las medidas que activamos de prevención, nos hacen crecer en temas de igualdad efectiva y, poco a poco, tenemos que ir logrando los objetivos que nos marca la normativa y los que, como personas, hemos de conseguir por el bien de todos.

Filo Rodié. Técnica de Contabilidad e Igualdad

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